La escasez de gasolina sacude Bali y desata largas colas en las estaciones: ¿a qué se debe?

En varios puntos de la isla se formaron largas filas en las gasolineras, mientras algunas estaciones quedaron sin combustible desde el domingo.

La isla indonesia de Bali atraviesa desde el lunes una crisis de abastecimiento que ha dejado sin existencias de Pertalite y Pertamax —dos tipos de gasolina producidos por la empresa estatal Pertamina— en numerosas estaciones de servicio, lo que ha provocado largas colas y escenas de desorden en las gasolineras que aún conservan reservas, recogen medios locales.

En una estación de la localidad de Kapal, en la regencia de Badung, las filas de vehículos llegaban hasta la carretera principal. También se registraron enormes colas en puntos de la regencia de Klungkung, mientras que en Jembrana varias estaciones llevaban desde el domingo completamente vacías. Algunos residentes incluso se vieron obligados a empujar sus motocicletas tras quedarse sin combustible.

¿Cuáles son las posibles causas de la crisis?

Las autoridades locales atribuyen la situación a un aumento en el consumo de Pertalite y a retrasos técnicos en el suministro. Según indicaron, durante la noche del lunes se esperaba la llegada de camiones cisterna desde el depósito de Manggis, en el este de la isla.

Por su parte, la Policía de Bali explicó que la escasez de combustible parece estar vinculada a problemas logísticos que afectan tanto al suministro como a la distribución. En particular, los retrasos en la llegada de los camiones cisterna y la reducción de las cuotas de reparto habrían contribuido al desabastecimiento en el sur de Badung.

Medios locales señalaron que algunas estaciones de servicio recibieron entre un 30 % y un 40 % menos de combustible de lo habitual, mientras que en la regencia de Tabanan se reportaron recortes de hasta el 50 %.

Caídas de ese nivel pueden desestabilizar rápidamente la red local, sobre todo cuando los conductores empiezan a desplazarse hacia otras gasolineras en busca de producto. Aun así, el origen exacto de la interrupción sigue sin aclararse, y Pertamina todavía no ha explicado públicamente todos los factores que estarían detrás de la escasez.

Buscar una solución inmediata

La Policía de Badung desplegó agentes para mantener el orden y aseguró que la situación permanece bajo control. Por su parte, Pertamina anunció la llegada en los próximos días de barcos con 26.200 kilolitros adicionales de combustible para aliviar la escasez.

Ante la crisis, el gobernador, Wayan Koster, convocó a directivos de la compañía estatal y exigió una solución inmediata. "La gestión del combustible en Bali debe realizarse de forma estricta", afirmó Koster, subrayando que esto es importante para mantener "la imagen de Bali como destino atractivo para la comunidad internacional".