Irán rechazó las acusaciones del Gobierno británico sobre un presunto plan para atacar la base aérea de Fairford, utilizada por bombarderos estadounidenses que realizan misiones contra la República Islámica, y las calificó de parte de una "operación de falsa bandera".
El lunes, el primer ministro británico, Andy Burnham, declaró ante el Parlamento: "Puedo confirmar nuestra evaluación de que es muy probable que se haya coordinado en Irán y que casi con toda seguridad lo haya dirigido la Guardia Revolucionaria Islámica iraní".
Por su parte, el Ministerio de Exteriores iraní afirmó que las acusaciones buscan "impulsar una campaña antiiraní y eludir la rendición de cuentas por la participación del Reino Unido en la agresión militar estadounidense-israelí contra el pueblo iraní".
La Cancillería iraní también acusó a Londres de "escudarse en un lenguaje vago y sin aportar pruebas sólidas" para evitar rendir cuentas por formular acusaciones infundadas. En ese sentido, responsabilizó al Gobierno británico, así como a los artífices y autores de esta "torpe operación de falsa bandera", de todas las "consecuencias derivadas de esta invención".
¿Qué ocurrió en Fairford?
A fines del mes pasado, cinco hombres fueron detenidos bajo sospecha de delitos relacionados con explosivos y terrorismo en torno a las instalaciones de la base área de Fairford, ubicada en Gloucestershire, en el suroeste de Inglaterra. Al día siguiente, quedaron en libertad bajo fianza.
Por su parte, EE.UU. retiró a la semana siguiente una docena de bombarderos B-1 de la base militar debido a preocupaciones por un probable ataque con drones atribuido al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.


