Un ciberataque "sin precedentes" perpetrado durante la noche del domingo al lunes ha asestado un duro golpe a la infraestructura comercial de Francia, al vulnerar de manera masiva los sistemas de refrigeración conectada de múltiples cadenas de supermercados. El sabotaje informático ha encendido de inmediato las alarmas de las autoridades locales ante el riesgo inminente de contaminación de productos e inseguridad alimentaria a escala nacional.
Ante la magnitud de la parálisis, la Fiscalía de París anunció la apertura de oficio de una investigación judicial para esclarecer el origen y alcance de este ataque coordinado a los sistemas conectados de la gran distribución en todo el territorio francés.