Un dramático retroceso social ha dejado a 1.200 millones de personas sumergidas en la pobreza multidimensional a nivel global, marcando un incremento histórico de 51,5 millones de afectados, según el informe 2026 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Universidad de Oxford (OPHI). La trágica cifra revela que más de la mitad de los desposeídos —617 millones— son niños y que el 83 % habita en golpeadas zonas rurales.
A pesar de esta alarmante escalada en los indicadores de privación, el reporte destaca un panorama de marcadas brechas donde diversos países han demostrado que es posible reducir la vulnerabilidad de forma masiva y acelerada, subrayando la urgencia de reestructurar la acción internacional para revertir el colapso social.