El Gobierno de Brasil, encabezado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este viernes, 9 de octubre, la eliminación temporal de los impuestos federales sobre la gasolina, así como nuevas subvenciones al etanol y al diésel importado, a poco más de dos semanas de la segunda vuelta electoral, prevista para el 25 de octubre, recogen medios locales. Las medidas durarán 30 días y tendrán un impacto total de 5.200 millones de reales (1.041 millones de dólares, aproximadamente).
El ministro de Planificación y Presupuesto, Bruno Moretti, afirmó que los gastos se compensarán con ingresos extraordinarios del petróleo, sin flexibilizar las metas fiscales. El ministro de Hacienda, Dario Durigan, señaló que las medidas buscan proteger los ingresos familiares.
