Un ensayo clínico realizado en Ámsterdam, Países Bajos, comparó los cambios en la masa muscular de adultos mayores que siguieron una dieta vegetariana o una alimentación que incluía carne mientras realizaban ejercicios de fuerza durante 12 semanas.
El estudio, publicado en la American Journal of Clinical Nutrition, encontró mejoras en ambos grupos, aunque quienes comieron carne ganaron más masa muscular.
Proteína de distintas fuentes
La investigación incluyó a 108 adultos de 55 años o más, que recibieron orientación nutricional y participaron en tres sesiones semanales de entrenamiento de resistencia. Los ejercicios incluían sentadillas, levantamiento de pesas con las piernas y el pecho, y movimientos para fortalecer los brazos y el abdomen.
Ambos grupos debían consumir al menos 1,2 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día. Para comparar los resultados, los investigadores midieron la masa muscular de las extremidades, la fuerza y el rendimiento físico.
El grupo vegetariano siguió una dieta que incluía huevos, lácteos y proteínas vegetales, mientras que el otro grupo consumió alimentos de origen animal y vegetal, con al menos el 60 % de sus proteínas procedentes de fuentes animales.
Mejoras en ambos grupos
Al finalizar las 12 semanas, la masa muscular de brazos y piernas aumentó 0,38 kilogramos en el grupo vegetariano y 0,66 kilogramos en el grupo que comió carne, una diferencia de aproximadamente el 70 %. Ambos grupos mejoraron la fuerza al hacer presión con las piernas y lograron levantarse de una silla más rápidamente. En estas pruebas de fuerza y rendimiento físico no se encontraron diferencias significativas entre los grupos.
Los resultados también mostraron que el grupo vegetariano consumió, en promedio, 1,24 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día, frente a 1,58 gramos en el grupo omnívoro, que incluye alimentos vegetales y animales. Los investigadores observaron que, entre los vegetarianos, una mayor ingesta de proteínas tendía a relacionarse con una mayor ganancia muscular.
No obstante, los autores no determinaron por qué el grupo que comió carne ganó más músculo. La diferencia podría estar relacionada con la cantidad de proteínas consumidas o con las características de las proteínas de los alimentos de origen animal.
El estudio concluye que ambas dietas pueden acompañar mejoras musculares y funcionales durante el entrenamiento, aunque no logró demostrar que la dieta vegetariana fuera equivalente a la omnívora en el mantenimiento o aumento de la masa muscular.