Flávio Bolsonaro, candidato ultraderechista por el Partido Liberal, tiene previsto acabar con la reelección a la jefatura de Estado en su país y plantear la ampliación del mandato presidencial a cinco años, si logra ganar la Presidencia de Brasil el próximo 25 de octubre en la segunda vuelta de las elecciones, en la que se medirá contra el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.
En declaraciones difundidas por el medio local G1, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro, actualmente condenado por la intentona golpista contra Lula en enero de 2023, indicó que su intención es cambiar la Constitución "para redemocratizar el país". Para ello, dijo que también es necesario reformar el Supremo Tribunal Federal (STF).
De acuerdo con el reporte del citado medio brasileño, la propuesta del ganador de la primera vuelta depende de una modificación en la Carta Magna mediante una Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC). Actualmente la Presidencia en Brasil tiene un mandato de cuatro años con opción a reelección y la idea de Bolsonaro es retornar al texto constitucional de 1988 que fijaba cinco años sin reelección.
Sin embargo, a esa Constitución se le hizo una reforma en 1997 para permitir la postulación del expresidente Fernando Henrique Cardoso, quien fue el primero en ser mandatario en dos ocasiones consecutivas, aunque ahora considera que la posibilidad de que un jefe de Estado sea reelecto es un error.
Para que la propuesta de Bolsonaro prospere —siempre y cuando gane en el balotaje a Lula—, la ley establece que la PEC puede ser presentada por el presidente de la República; por un tercio de los congresistas; o por más de la mitad de las asambleas legislativas estatales. Luego, para que sea aprobada, debe superar un riguroso proceso de análisis y votación en dos turnos tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.
La aprobación definitiva de una reforma demanda el voto favorable de tres quintos de los parlamentarios en ambas cámaras, lo que representa un mínimo de 308 de los 513 diputados federales y 49 de los 81 senadores. Actualmente, el partido de Bolsonaro tiene 121 diputados y 28 senadores. Si ambas cámaras ratifican el documento idéntico, la enmienda queda promulgada de forma directa por el Congreso y se integra en la Constitución sin requerir sanción presidencial.


