Muchos jóvenes británicos pueden pasar semanas o incluso meses sin lavar la ropa después de independizarse de sus padres, y una quinta parte de ellos ni siquiera sabe usar una lavadora.
Estos fueron los soprendentes resultados de una encuesta realizada a mil residentes del Reino Unido de entre 18 y 30 años por encargo del fabricante de productos químicos domésticos Dr. Beckmann, informa Mirror.
El sondeo arrojó que el 69 % de los participantes en el estudio intentaban evitar lavar la ropa después de emanciparse. Uno de cada tres admitió no haber lavado ropa durante las primeras semanas o incluso meses después de mudarse.
Además, el 16 % prefería llevar primero toda su ropa y solo después poner en marcha la lavadora.
Algunos encontraron maneras insólitas de sobrellevar la falta de ropa interior limpia. Por ejemplo, el 19 % de los encuestados intentó refrescar su ropa con desodorante o espray corporal, y uno de cada diez incluso rechazó acudir a reuniones con amigos porque no tenía nada que ponerse.
Los jóvenes citaron la falta de experiencia y el miedo a estropear la ropa como las principales razones de su reticencia a lavar. Entre quienes posponían esta tarea, el 33 % admitió tener poca experiencia con la lavadora y el 32 % temía dañar sus prendas.
Otro 28 % se sentía confundido por los programas de la lavadora, una cuarta parte desconocía la temperatura correcta y el 23 % no sabía cuánto detergente usar.
"Dejar el hogar por primera vez supone un cambio enorme, pasando de ser supervisado a autogestionarse, y pilla desprevenidos incluso a los estudiantes con mayor capacidad académica", comentó Clem Wade, experto en preparación universitaria.
"Si pudiera dar un consejo a los padres, sería que ayudaran a sus hijos a prepararse para la mudanza ensayando todo antes de que se vayan. Una sola lavada, una sola compra, una comida preparada de principio a fin, y que se vayan con lo esencial que necesitan para prosperar", recomendó.