El grupo tecnológico ruso VK, propietario de la mayor red social del país, presentó una demanda ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea contra el Consejo de la UE, en la que rechaza las sanciones impuestas por Bruselas. El requerimiento de VK fue registrado el 7 de octubre con el número T-664/26.
"VK impugna la decisión del Consejo de la Unión Europea de incluir a la compañía en la lista de sanciones. VK considera que la decisión es ilegal e infundada y exige la anulación de las sanciones impuestas anteriormente", señaló la oficina de prensa de la compañía, citada por Interfax.
El bloque comunitario amplió en julio sus listas de restricciones contra Rusia e incluyó en ellas al grupo VK y a la empresa Plataforma de Comunicación, filial de VK y operadora de la aplicación rusa de mensajería Max.
En aquel momento, el departamento de comunicación de VK afirmó que las restricciones no afectarían al funcionamiento de la compañía ni de la aplicación, y que sus servicios seguirían estando disponibles para los usuarios con normalidad.