La OTAN busca reducir las tensiones con Rusia antes de sus ejercicios nucleares en Italia, en un contexto de creciente confrontación entre Moscú y la Alianza Atlántica, informa este 8 de octubre Politico.
Del 13 al 23 de octubre, 17 países miembros de la OTAN participarán en los ejercicios anuales 'Steadfast Noon', destinados a entrenar a las fuerzas aliadas en operaciones relacionadas con su capacidad nuclear. Las maniobras incluirán simulacros de alerta, vuelos y tareas de carga, repostaje y mantenimiento de aeronaves, pero no se utilizarán armas nucleares reales.
"Llevamos haciendo esto todos los años y [...] también es un mensaje claro para países como Rusia de que no hay motivos para preocuparse. Es predecible y no hay razones para cometer errores de cálculo", declaró Nassima Barrows, directora de Política Nuclear de la OTAN.
Sin embargo, los ejercicios de este año se celebrarán tras un tenso intercambio de cartas entre Moscú y ese bloque, provocado por unas maniobras de la Alianza cerca de la provincia rusa de Kaliningrado en agosto.
Por su parte, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, lanzó a principios de octubre la siguiente advertencia: "Si se produjera un ataque directo contra Rusia —en este caso, refiriéndonos a Kaliningrado o tal vez también a otros territorios—, entonces, por supuesto, la cuestión de que Rusia emplee todo el armamento a su disposición surgiría inevitable e inmediatamente. Eso es inevitable".
La supuesta "amenaza rusa"
Europa sigue presentando a Rusia como una supuesta amenaza, pese a que Moscú ha reiterado en numerosas ocasiones que no planea atacarla. Durante la sesión plenaria del Club Valdái, celebrada la semana pasada, el presidente ruso, Vladímir Putin, volvió a reiterar: "No tenemos intención de atacar a nadie, ni en 2029, ni en 2030, ni en 2050". También explicó que las razones de "la constante escalada de tensión por parte de muchos países europeos", en cuanto a la supuesta 'amenaza rusa', radican en "un grave deterioro de la situación económica y la política interna en esos países".
En ocasiones anteriores, el mandatario ruso ha reiterado que las élites gobernantes europeas están sumidas en la histeria de que "la guerra con los rusos está a la vuelta de la esquina". "Es imposible creérselo, aunque intentan convencer a su propia gente", agregó.
A su vez, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, ha denunciado que las declaraciones de los líderes occidentales demuestran que se están preparando "seriamente" para una guerra contra Rusia. El objetivo de infligir una derrota estratégica a Moscú sigue presente en las mentes y los planes de los líderes europeos, expresó.


