Mohammad Mokhber, asesor del líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí, se refirió el 8 de octubre a la situación del estrecho de Ormuz y a las condiciones para su reapertura.
Según afirmó, la vía marítima "no se abrirá bajo ninguna circunstancia hasta que se resuelvan los problemas del país". Asimismo, señaló que Teherán "adoptará cualquier medida que contribuya a reforzar el poderío" de la República Islámica.
Las declaraciones de Mokhber se producen en un contexto de creciente tensión en torno a la navegación por el estrecho, donde el tráfico de buques ha caído a su nivel más bajo en más de dos meses.
Según datos de la firma Kpler citados por Reuters, el martes atravesaron siete cargueros por Ormuz, cifra que aumentó a diez el miércoles; un marcado contraste con los aproximadamente 125 buques que transitaban diariamente por esta vía antes del inicio de la guerra el 28 de febrero.
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