La asistencia militar de Estados Unidos a ocho de las principales economías de América Latina cayó a 56 millones de dólares el año pasado, el nivel más bajo desde al menos 2001, según datos de Bloomberg Economics.
Desde 2023 se ha visto un avance de gobiernos alineados con las políticas del presidente Donald Trump en la región. Aliados del mandatario estadounidense ganaron elecciones en Argentina, Perú y Colombia. En Brasil, Flavio Bolsonaro quedó primero el domingo en la primera vuelta de las presidenciales. Bloomberg señala que Trump presiona a gobiernos afines para hacerlos elevar sus presupuestos de defensa, comprar armas estadounidenses y participar en operaciones contra cárteles.
Colombia, principal receptor regional de ayuda militar estadounidense desde principios de los 2000, tiene prometidos fondos adicionales tras la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia. Pero los 52 millones de dólares previstos para Colombia, Ecuador, Perú y Panamá son apenas una fracción de los recursos del Plan Colombia, el programa de lucha contra el narco y los grupos armados de la era de Bill Clinton que incluyó millones de dólares en ayuda a Bogotá.
Henry Ziemer, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, afirmó que la financiación militar extranjera está "pasada de moda" y en cambio las ventas de armas están en auge. Mientras reduce su apoyo financiero, Washington despliega tropas y 14 países se sumaron al Escudo de las Américas.
La ayuda total estadounidense a ocho grandes economías latinoamericanas pasó de más de 2.000 millones de dólares en 2012 a 1.100 millones el año pasado. Jimena Zuniga y Courtney McBride, de Bloomberg Economics, señalaron que Argentina recibió apoyo financiero, mientras que Brasil enfrentó aranceles, y advirtieron de posibles limitaciones en esa estrategia.


