El presidente de EE.UU., Donald Trump, volvió a justificar este miércoles la agresión de su país contra Irán, al asegurar que su objetivo es evitar que Teherán pueda atacar territorio estadounidense, y planteó como ejemplo las posibles consecuencias para ciudades como San Diego o Los Ángeles.
"¿Quieren ver un espectáculo de horror? ¿Quieren ver problemas? Dejen que ataquen San Diego. Dejen que ataquen Los Ángeles, y van a ver que pasan cosas muy malas", afirmó el mandatario.
Trump sostuvo que un escenario de ese tipo provocaría que EE.UU. entrara en "caída libre" y aseguró que su Gobierno no permitirá que eso ocurra. "Protegemos nuestras ciudades. Protegemos nuestro país. No vamos a dejar que eso pase", enfatizó.
Horas antes, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, defendió igualmente la ofensiva al afirmar que Irán había intentado desarrollar una enorme capacidad militar convencional para volverse "intocable" y posteriormente obtener un arma nuclear sin interferencias. Según el funcionario, Trump "nunca iba a permitir que eso sucediera" y las ofensivas estadounidenses destruyeron buena parte de las capacidades militares iraníes.
Washington e Israel acusan desde hace años a Teherán de intentar desarrollar armas nucleares mediante su programa atómico y señalan, entre otros argumentos, el enriquecimiento de uranio al 60 %. Irán rechaza esas acusaciones y sostiene que su programa tiene fines exclusivamente pacíficos.
- Irán ha mantenido una posición firme respecto a su programa nuclear, al que sigue calificando de pacífico, pese a los bombardeos lanzados por EE.UU. e Israel contra su infraestructura atómica en junio de 2025 y a comienzos de este año. En ambos episodios, Washington y Tel Aviv atacaron instalaciones civiles iraníes, incluidas plantas nucleares, en lo que Teherán denuncia como una violación flagrante del derecho internacional y del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).