Durante la semana del Día del Niño en Brasil, los estudiantes asisten a las aulas con accesorios fuera de lo común. Esta celebración escolar da vida al fenómeno de las "mochilas locas", una dinámica donde padres, madres o representantes elaboran estructuras complejas y divertidas que los menores cargan a sus espaldas.
La iniciativa comenzó de forma sencilla y creció hasta consolidarse como una tradición fija en el calendario escolar para el mes de octubre, explicó el medio local G1.
Lo que inició como un juego simple deriva hoy en construcciones complejas que imitan electrodomésticos, urnas electorales, duchas, inodoros, ventiladores, mesas de maquillaje, grifos funcionales, entre muchos otros.
La elaboración de estos artículos demanda tiempo, dedicación y el uso de insumos cotidianos como cartones de leche, papel higiénico y piezas mecánicas.
La creatividad en estas mochilas no conoce límites, al reflejar el ingenio desbordado de las familias en cada diseño.
Mientras los alumnos disfrutan de la experiencia escolar, la mayor carga creativa y logística recae directamente en los adultos del hogar, quienes superan las expectativas en cada edición.