Las grandes petroleras occidentales mantienen su interés inversor en Oriente Medio pese a los conflictos y riesgos geopolíticos, informó Financial Times. Los representantes de Shell, BP, TotalEnergies, ConocoPhillips y Chevron consideran temporales las actuales dificultades geopolíticas, mientras que las ventajas económicas y de recursos fundamentales de Oriente Medio son incuestionables y a largo plazo.
¿Por qué las grandes petroleras están interesadas en Oriente Medio?
La principal prioridad apunta a las enormes reservas y los bajos costes de producción. Representantes de Saudi Aramco y TotalEnergies destacan que Oriente Medio concentra alrededor del 50 % de las reservas mundiales de petróleo. La región dispone de grandes capacidades libres y de reservas para varias décadas, mientras que su crudo se encuentra entre los más baratos de producir. Rystad Energy sitúa el punto de equilibrio medio de los nuevos proyectos terrestres de Oriente Medio en 27 dólares por barril, una cifra inferior a la de otras regiones del mundo.
El aliciente, asimismo, se relaciona con la calidad de los activos y su gestión. El director ejecutivo de Shell señala que los recursos de alta calidad se encuentran bajo el control de gobiernos "increíblemente competentes", lo que permite confiar en que lleguen al mercado pese a la inestabilidad.
Las condiciones de inversión también están cambiando. Ejecutivos de ConocoPhillips y Chevron indicaron que las administraciones de la región, en particular de Irak y Siria, empiezan a ofrecer contratos más atractivos para compensar los riesgos geopolíticos. El jefe de Chevron sostiene: "La rentabilidad sigue al riesgo". Y los indicadores económicos de estos acuerdos resultan mejores en la actualidad.
Las compañías ven oportunidades en la reconstrucción posterior a los conflictos. Los Gobiernos árabes revisan sus relaciones internacionales y se preparan para proyectos de recuperación de las instalaciones destruidas y de nueva infraestructura.
BP y Aramco manifiestan que la energía es un negocio a largo plazo y que de sus fundamentos no se pueden "diversificar". Así, destacan sus vínculos históricos con la región; BP, por ejemplo, nació como Anglo-Persian Oil Company, y no prevé retirarse por las crisis actuales.
Sin embargo, la seguridad sigue siendo inestable. Entre el 28 de septiembre y el 5 de octubre se registraron al menos 12 ataques contra buques que transportaban crudo, gas natural licuado o gas licuado de petróleo a través del estrecho de Ormuz. Al mismo tiempo, los hutíes atacaron instalaciones de Saudi Aramco en Arabia Saudita.
Incluso las inversiones de los países occidentales (por ejemplo, Japón) en rutas alternativas no garantizan la estabilidad de los suministros. En septiembre, el oleoducto saudí Este-Oeste quedó temporalmente fuera de servicio después de sufrir daños como consecuencia de un ataque, lo que puso de manifiesto la vulnerabilidad también de las rutas que permiten evitar el estrecho de Ormuz.