La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, comentó este miércoles la situación económica en Francia, que actualmente enfrenta la tercera semana de protestas estudiantiles violentas y una creciente presión financiera.
La turbulencia política puso en peligro los bonos franceses del Estado, conocidos como OAT, e infundió desconfianza entre los inversores: estos exigen un rendimiento más alto en medio de riesgos elevados. Al mismo tiempo, la rentabilidad de las obligaciones a 10 años ya ha subido más de 100 puntos básicos desde principios de año.
"Mi consejo es que ponga sus asuntos en orden; de lo contrario, el precio que tendría que pagar, además de ser elevado, le restaría dinero para otras prioridades", afirmó al canal de televisión CNBC.
¿Qué hay detrás?
Georgieva se refirió a dos razones que subyacen a las elevadas exigencias de rendimiento de los bonos. En primer lugar, el Gobierno de Francia ha estado por años tomando prestado cada vez más dinero para salvar la economía de una serie de crisis. "Subiendo por esta escalera que describo y que no lleva al cielo", dijo. En segundo lugar, la inestabilidad política no permite al Ministerio de Finanzas tomar el control del saneamiento de la deuda.
Al mismo tiempo, ante la necesidad de reducir el déficit presupuestario al deseable 3 %, Francia se ha topado con el problema de que, desde la pandemia de covid-19, la sociedad francesa se acostumbró a depender del Gobierno en los tiempos difíciles, mientras que los periodos de respiro no se aprovecharon para reducir el déficit y la deuda. "Ahora, como es lógico, la ciudadanía espera que, cada vez que surja una dificultad —en este momento, derivada de la crisis del suministro de energía—, el Gobierno esté ahí para apoyar a las empresas y a los hogares", señaló.
Sin embargo, la jefa del FMI indicó que el panorama no es tan lamentable como puede parecer. De acuerdo con Georgieva, la economía francesa está creciendo y existe un claro consenso sobre la necesidad de situar el déficit público por debajo del umbral del 5 %.


