El Ministerio de Finanzas de Tailandia estudia reactivar un impuesto por abandonar su territorio y cobrárselo a los viajeros de todas las nacionalidades en cada salida, informaron medios locales este martes.
En una primera fase, el cobro se limitaría a vuelos: 1.000 bahts por trayecto (unos 30 dólares), con un tope de 5.000 bahts (unos 148 dólares). La compañía aérea o el agente vendedor de pasajes lo recaudaría junto con el precio del billete de avión. Quedarían exentos los menores de dos años y, de momento, las salidas por tierra o por agua.
La consulta sigue abierta hasta el 29 de octubre de 2026. La iniciativa se distancia de la norma de 1983, que gravaba exclusivamente a tailandeses y a extranjeros residentes.
Igualmente, se informa que, de ser aceptada, la medida entraría en vigor 180 días después de publicarse y no afectaría a los billetes comprados antes.


