La subida de las tasas de interés en EE.UU. ha causado un eco negativo entre los países de América Latina que poseen mayor peso de su deuda externa, desequilibrio fiscal o sensibilidad alta a los flujos de capital.
Las economías emergentes de la región con alta carga de deuda externas son las más golpeadas por esta subida. Así, según Bloomberg, Colombia, Brasil y México reciben el mayor impacto, mientras que Perú y Chile se mantienen en una posición de resiliencia.
Debido a que la tasa de referencia de la Reserva Federal ha escalado de 3,75 % a 4 % y el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense se encuentran cerca de su máximo nivel en las últimas décadas, los inversores prefieren poner su dinero en los mercados seguros, como el de EE.UU., y dejar temporalmente los emergentes, que hasta ahora habían sido los más solicitados por la caída del dólar.
¿Cuáles son las consecuencias?
Para las economías regionales más afectadas, el pago de los intereses de su deuda externa podría ser más costoso debido a que se cancelan en la divisa estadounidense.
Asimismo, los inversores, que se habían refugiado en países de América Latina con la bajada de la divisa estadounidense, prefieran sacar su dinero para llevarlo de vuelta a EE.UU., donde pueden obtener mejores rendimientos.
Este movimiento hace que las monedas de la región se vean afectadas y se devalúen frente al dólar, lo que impacta en el costo de las importaciones que se vuelve más elevado.
¿Cuáles son los países más afectados?
Colombia y Brasil, según la publicación, tienen una alta sensibilidad financiera a las tasas estadounidenses y una importante carga de deuda pública con respecto a su PIB.
Mientras que la deuda de Brasil corresponde a entre 80 y 90 % del total de su economía, la de Colombia se ubica entre 60 y 65 % del PIB, según cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
La situación de México es similar, puesto que también es muy sensible a las tasas de interés de la Reserva Federal. Asimismo, ocurre una depreciación del peso, lo que beneficia las ventas de los exportadores y la recepción de remesas, pero sube el costo de las importaciones, según Imagen Radio.
De acuerdo con Felipe Mendoza, analista de mercados consultado por el citado medio, existe un impacto en las finanzas públicas y privadas, lo que incrementa el costo del financiamiento soberano y corporativo.
En el caso de la moneda peruana, el sol, perdería valor frente al dólar, lo que causaría un incremento de los bienes y servicios y de los precios finales de sectores que dependen de las importaciones, refiere Comex Perú.
En cuanto a Chile, el mercado local podría verse afectado, aunque el Banco Central de ese país afirma que "la evidencia reciente muestra que las tasas largas han tenido una respuesta acotada a cambios en las condiciones financieras en EE.UU.".