Francia vive una oleada de protestas estudiantiles sin precedentes, que ha puesto contra las cuerdas al Gobierno del presidente Emmanuel Macron.
"La Generación Z se ha levantado y quiere ser escuchada", declaró a AFP Lilia, una manifestante de 19 años en París, al expresar la esperanza de que el presidente francés finalmente preste atención.
Este martes, más de 250.000 personas salieron a las calles en todo el país en marchas que reunieron a estudiantes de secundaria, sindicatos y docentes para exigir mejores condiciones educativas, y que derivaron en enfrentamientos esporádicos con las fuerzas de seguridad. Organizadores sindicales cifraron el número de asistentes en 450.000.
En la plaza de la República, los jóvenes se congregaron bajo pancartas que rezaban "Escuelas descuidadas, juventud sacrificada".
"Solo queremos mejores condiciones para estudiar", resumió Thomas, un estudiante de 17 años que describió aulas sin pupitres suficientes y baños sin puertas ni insumos básicos.
Los estudiantes de secundaria protestan en Francia desde finales de septiembre, denunciando carencia de profesores, horarios sobrecargados, aulas deterioradas y edificios sin condiciones para enfrentar el calor.
Las movilizaciones han estado marcadas por acusaciones de violencia policial desproporcionada. Un adolescente de 15 años perdió una mano el lunes tras el disparo de una granada aturdidora en Lens, mientras que otro de 14 años quedó sin varios dientes la semana pasada al ser alcanzado por un lanzagranadas a las afueras de París. Un policía fue imputado este martes por ese último incidente.
El ministro del Interior, Laurent Nunez, informó que la policía abrió 10 investigaciones internas por presuntas irregularidades, mientras organizaciones de derechos humanos exigen que el Gobierno ponga fin a la represión. Según las autoridades francesas, 215 estudiantes, 85 miembros del personal educativo y 715 policías y gendarmes han resultado heridos.
La crisis llega en un momento crítico para Macron, quien no podrá presentarse a las elecciones presidenciales de 2027. Según la Constitución francesa, un mandatario solo puede ejercer dos mandatos consecutivos, por lo que el actual presidente concluirá su gestión en mayo próximo sin posibilidad de reelección. Mientras tanto, la candidata Marine Le Pen, una de las principales opositoras al mandatario francés, lidera las encuestas de cara a esos comicios.

