Las autoridades de Omán no compartieron información sobre posturas ideológicas radicales del piloto de Flydubai que atacó al capitán y planeaba estrellar el avión, reporta The Wall Street Journal, citando a personas familiarizadas con el asunto.
Omán había analizado a fondo su actividad en internet y concluyó que mostraba un interés excesivo por ideologías radicales como para seguir confiando en él como piloto de la aerolínea estatal Oman Air, donde trabajaba. Por ello, le prohibieron volar, lo enviaron a un programa de desradicalización y lo trasladaron a un puesto administrativo. Sin embargo, según fuentes cercanas al caso, no comunicaron esas preocupaciones a otras instancias.
Cuando Flydubai lo contrató en febrero, no contactó con Omán para verificar su experiencia, aunque sí realizó una comprobación de antecedentes penales, según una fuente.