Las autoridades británicas han encendido las alarmas tras registrarse una propagación sin precedentes de la fiebre de la lengua azul en el ganado. A tan solo tres meses de haber iniciado la temporada 2026-2027, el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales ha contabilizado un récord de 2.485 casos —de los cuales 2.031 corresponden a Inglaterra, 414 a Gales y 40 a Escocia—. Esta cifra aplasta los balances de los últimos tres años combinados, superando con creces los 348 contagios detectados en el periodo 2025-2026.
Esta patología infecciosa no contagiosa afecta a bovinos, ovinos, caprinos y ciervos, transmitiéndose mediante la picadura de mosquitos o la exposición a productos germinativos como semen, óvulos y embriones. Los síntomas incluyen fiebre, hemorragias, salivación excesiva, debilidad y cianosis (tono azulado en la lengua por falta de oxígeno en la sangre), pudiendo derivar en casos graves en abortos, mortinatos y la muerte del animal.