Donald Trump se manifestó en contra de seguir cambiando los relojes dos veces al año y sostuvo que esa práctica "discombobulata" (desorienta) a muchos estadounidenses e interfiere en sus vidas.
"No queremos cambiar los relojes dos veces al año, es muy caro. Tiene muchos problemas, incluso crimen, por loco que parezca", afirmó el mandatario estadounidense, y volvió a instar al Senado a aprobar un proyecto destinado a imponer el horario de verano.
La Cámara de Representantes dio luz verde a la enmienda en julio de este año. De aprobarse, pondría fin a la práctica semestral de cambiar la hora en invierno, vigente en la mayor parte del país desde la década de 1960