El presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó este sábado que las autoridades iraníes han renunciado a desarrollar un arma nuclear.
"Considere el hecho de que Irán no puede tener un arma nuclear. Por cierto, Irán, como usted sabe, está prácticamente renunciando a cualquier plan de obtener un arma nuclear", indicó el mandatario en una rueda de prensa.
Israel, EE.UU. y otros países occidentales llevan tiempo acusando a Irán de intentar desarrollar armas nucleares a través de su programa atómico. Entre los principales argumentos citan el enriquecimiento de uranio al 60 %, un nivel muy superior al necesario para fines civiles y próximo al 90 % requerido para fabricar un arma. Sin embargo, Teherán rechaza esas acusaciones y sostiene que no busca dotarse de armamento nuclear.
Irán ha mantenido una posición firme respecto a su programa nuclear, al que sigue calificando de pacífico, desde los bombardeos lanzados por EE.UU. e Israel contra su infraestructura atómica en junio de 2025 y a comienzos de este año. En ambos episodios, Washington y Tel Aviv atacaron instalaciones civiles iraníes, incluidas plantas nucleares, en lo que Teherán denuncia como una violación flagrante del derecho internacional y del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
Trump insiste en impedir el desarrollo de armas nucleares
Trump ha insistido en numerosas ocasiones en que la prioridad de su Gobierno es impedir que Irán desarrolle armas nucleares y en que las autoridades iraníes deben elegir entre renunciar a ese objetivo o enfrentarse a nuevas acciones militares por parte de EE.UU.
"Bueno, el mensaje es muy simple: Irán nunca, jamás, tendrá un arma nuclear", afirmó este sábado el secretario de Guerra, Pete Hegseth, quien subrayó que "el presidente Trump está comprometido y decidido a impedirlo". "No lo conseguirán. Si se hacen los desentendidos y creen que no lo dice en serio, les perjudicará", añadió.
En junio de 2025, Trump afirmó que creía que Irán estaba "muy cerca" de obtener un arma nuclear, una valoración que parecía contradecir la posición de la comunidad de inteligencia de EE.UU., según la cual "Irán no está construyendo un arma nuclear". Pocos días después, EE.UU. bombardeó tres instalaciones nucleares iraníes. En declaraciones posteriores, el 28 de febrero, Trump reiteró que esos ataques habían "destruido el programa nuclear" iraní en esos emplazamientos.