Anthropic reunió durante meses a decenas de estudiosos de distintas religiones para reflexionar sobre cómo incorporar principios morales en Claude, su familia de modelos de inteligencia artificial (IA), y debatir si estos sistemas podrían llegar a tener sentimientos o algún tipo de conciencia de sí mismos y del mundo, informó este martes The New York Times.
Las reuniones, muchas de ellas bajo acuerdos de confidencialidad, fueron impulsadas por Christopher Olah, cofundador de Anthropic. Según el diario, Olah encabeza el equipo encargado de comprender por qué modelos como Claude actúan del modo en que lo hacen. En enero, la compañía incluso publicó una especie de "constitución" interna para Claude, conocida dentro de la empresa como 'Doctor Alma', en la que se define qué tipo de entidad aspira a ser su sistema de IA.
Una de las participantes en esos encuentros relató que Olah expresó en algún momento su temor de haber creado algo que pudiera estar sufriendo de forma permanente. Sin embargo, una portavoz de Anthropic aclaró que la cuestión del sufrimiento de Claude no fue el eje central de las reuniones. Por otro lado, un organizador del Vaticano aseguró que Olah llegó a plantear la posibilidad de retirar a Anthropic del acto relacionado con la encíclica 'Magnifica Humanitas', después de que el papa León XIV defendiera la idea de que la inteligencia artificial no posee conciencia.
