El comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, afirmó este jueves que un eventual bombardeo ruso contra una fábrica de armamento en territorio europeo debería activar el artículo 5 de defensa colectiva de la OTAN, en declaraciones a la televisión polaca.
El artículo 5 de la OTAN no es lo que usted cree
Sus palabras llegan después de que la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, advirtiera que las fábricas de armas en países europeos que producen armamento para Ucrania son "objetivos militares potenciales para Rusia".
Kubilius sostuvo que, si Moscú atacara una de esas instalaciones mediante bombardeos o misiles, la Alianza Atlántica debería considerarlo un caso cubierto por el mecanismo de defensa mutua.
La propuesta de Kubilius incomodó dentro del propio bloque. Un diplomático de la organización, citado por Politico bajo condición de anonimato, ironizó que el comisario europeo podrá decidir qué activa o no el artículo 5 "cuando se convierta en secretario general de la OTAN".
Ante los intentos de acusar a Rusia de librar una guerra híbrida contra Europa, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, recordó este martes que los países del Viejo Continente suministran armas a Kiev y son ellos quienes libran el conflicto contra Moscú.
"Si ustedes admiten que con sus armas nos atacan y nosotros las derribamos, llámelo como quiera, pero que se trata de una guerra que Europa libra contra nosotros no me genera ninguna duda, y lo venimos diciendo desde hace mucho tiempo", declaró a un periodista de la BBC.
Cómo Europa se prepara para una guerra con Rusia (y qué se oculta detrás)
Militarización de Europa
Europa avanza en un proceso de militarización. Alemania estima que necesitará casi 12.000 millones de euros para construir un nuevo arsenal de misiles capaz de golpear objetivos rusos a cientos e incluso miles de kilómetros del frente, según documentos internos del Ministerio de Defensa citados por Politico.
Además, Estocolmo propuso integrar los sistemas de defensa aérea de los países nórdicos y bálticos en un único sistema de varios niveles para protegerse de misiles balísticos y de crucero, así como frente a vehículos aéreos no tripulados.
Los países de la región revisan activamente su postura nuclear. Finlandia aprobó recientemente una ley de energía nuclear que permitirá la importación y el despliegue de armas atómicas en su territorio.
Todo esto ocurre mientras Europa sigue presentando a Rusia como una supuesta 'amenaza'. Por su parte, Moscú ha dicho en repetidas ocasiones que no planea atacar Europa.
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha reiterado que las élites gobernantes europeas están sumidas en la histeria de que "la guerra con los rusos está a la vuelta de la esquina". "Es imposible creérselo, aunque intentan convencer a su propia gente", agregó.
El mandatario también ha indicado que la actual crisis ucraniana es una consecuencia directa de que Occidente ignorara durante años los intereses legítimos de seguridad de Moscú, así como de su línea dirigida a crear amenazas para el país euroasiático mediante el avance de la OTAN hacia las fronteras rusas.
A su vez, Lavrov ha denunciado que las declaraciones de los líderes occidentales demuestran que se preparan "seriamente" para una guerra contra Rusia. El objetivo de infligir una derrota estratégica a Moscú sigue presente en las mentes y los planes de los líderes europeos, señaló.
- Rusia ha señalado en repetidas ocasiones que los países europeos obstaculizan la paz con Ucrania. Asimismo, desde Moscú han insistido en que el flujo de la ayuda militar occidental no alterará el equilibrio estratégico en el campo de batalla.
- Utilizando armas occidentales, incluidos los misiles Storm Shadow de producción conjunta franco-británica, las fuerzas del régimen de Kiev perpetran de manera sistemática ataques selectivos contra la población civil de varias provincias rusas y lanzan oleadas de drones que atacan viviendas e infraestructura civil.
- En respuesta al terrorismo de Kiev, las FF.AA. de Rusia llevan a cabo ataques sistemáticos contra objetivos militares e instalaciones energéticas, de transporte, logísticas o de otro tipo vinculados al complejo militar-industrial de Ucrania.
- A principios de septiembre, Lavrov declaró que las fuerzas militares extranjeras o la infraestructura militar desplegadas en territorio bajo control de Kiev serían consideradas por Moscú como objetivos legítimos.
- El 1 de septiembre, Vladímir Putin dejó claro que Moscú no opta por "congelar" el conflicto en Ucrania con un alto el fuego que se usaría para rearmar a Kiev, sino por alcanzar una paz sostenible y de largo plazo. Insistió además en que Rusia está dispuesta a participar en negociaciones con todos aquellos que deseen contribuir a una solución definitiva y reiteró que el diálogo sigue abierto.



