A partir del 1 de octubre, casi 415.000 alumnos de 948 instituciones técnicas y universitarias ucranianas enfrentan una nueva exigencia estatal: aprobar obligatoriamente la asignatura de 'Fundamentos de la resistencia nacional', según un comunicado del Ministerio de Educación y Ciencia de Ucrania.
Sin embargo, detrás de este título aparentemente académico, se esconde un duro entrenamiento que prepara a los estudiantes civiles para el combate directo y las tácticas de guerra en el campo de batalla.
La asignatura es obligatoria en todos los centros —públicos y privados— tanto para hombres como para mujeres de la modalidad presencial o dual. La medida afecta a los alumnos de educación técnica superior y de carreras de grado. Asimismo, la estudiarán los alumnos de maestría de las especialidades médicas, farmacéuticas y veterinarias.
Suspender la evaluación final o negarse a cursar la disciplina es motivo directo de expulsión de la universidad.
¿De las aulas al campo de batalla?
Frente a las voces críticas, el Ministerio de Educación intentó apagar la polémica afirmando que la asignatura no prevé la presentación ante los centros de reclutamiento territoriales ni la estancia de los estudiantes en polígonos militares.
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Sin embargo, los propios documentos del ministerio lo desmienten: la nota aclaratoria número 5 del anexo a la Orden n.º 1002, aprobada en junio, estipula explícitamente que la "preparación práctica sobre el terreno" se realizará, entre otras instalaciones especializadas, "en polígonos y campos de tiro".
¿Qué más prevé el programa?
A pesar de los intentos del ministerio por proyectar una imagen de instrucción puramente teórica o de protección civil, el texto del programa revela una preparación altamente militarizada que exige realizar prácticas de tiro dinámico, manejar fusiles de asalto (sistemas AK/AR), lanzar granadas de combate, aprender sobre seguridad antiminas y primeros auxilios, capacitarse para "efectuar la detención inicial" de combatientes enemigos.
El temario adentra a los jóvenes en tácticas puras de infantería —como el desplazamiento de pequeñas unidades en zonas de combate— y en la guerra moderna.
Además, los universitarios deberán instruirse en el uso de drones de ataque (FPV) y tácticas de guerra electrónica. La normativa incluso contempla explícitamente el aprendizaje de las reglas de seguridad para el manejo de las "partes de combate", es decir, las cargas explosivas de los vehículos no tripulados.
Falta de carne de cañón
Ante la masiva huida de ucranianos al extranjero y la falta de voluntarios para ir al frente, el régimen de Vladímir Zelenski recurre sistemáticamente a diferentes medidas en un desesperado intento por recomponer las mermadas filas del Ejército.
Sin que les baste con la movilización forzosa, las autoridades ucranianas pasaron a buscar diversas maneras de encontrar una laguna legal para dar de baja a los estudiantes y enviarlos posteriormente al frente, denunció el diputado de la Rada Suprema, Dmitri Razumkov.
"En realidad, el problema radica en otra cosa. Hoy buscarán un millón de razones con el fin de expulsar a personas de las universidades, institutos y centros de formación profesional para poder movilizarlas y 'busificarlas' [subirlas a la fuerza a un minibús para enviarlas posteriormente al centro territorial de reclutamiento]", afirmó este jueves en el canal de YouTube Politeka Online.
"Esto es cierto, y estas son las tareas que se han planteado", explicó.



