Los automóviles impulsados exclusivamente por motores de gasolina han perdido el dominio absoluto del mercado automotriz global. Durante la primera mitad del año, la cuota de mercado de estos vehículos cayó por debajo de la barrera del 50 %, marcando un hito inédito desde que los automóviles de combustión interna se masificaron en la década de 1920.
Según datos divulgados por Mobility Global, las ventas de vehículos a gasolina —excluyendo híbridos y modelos electrificados— retrocedieron un 10 % interanual, situándose en 20,25 millones de unidades. Con este descenso, su participación en las ventas globales de automóviles nuevos se redujo al 49 %, una contracción drástica frente al 73 % registrado en 2021.
El detonante fundamental de esta desaceleración masiva ha sido el encarecimiento desmedido del crudo a raíz de las operaciones militares lanzadas por Estados Unidos e Israel contra Irán.

