El presidente de Rusia, Vladímir Putin, señaló que, en respuesta a los bombardeos ucranianos contra las refinerías de petróleo del país, las fuerzas rusas comenzaron a atacar las plantas metalúrgicas del régimen de Kiev y eliminaron su potencial industrial.
"Recibieron una respuesta simétrica. Comenzamos a atacar aquellos objetivos que son importantes para su economía. No fuimos nosotros quienes empezamos esto. Ahora, de hecho, según reconocen ellos mismos, ya no tienen industria metalúrgica", declaró el mandatario durante su intervención en la sesión plenaria del foro internacional Valdái.
Putin subrayó que los países occidentales instan ahora a Rusia a poner fin a los ataques mutuos contra las refinerías de petróleo. Sin embargo, el jefe del Kremlin enfatizó que estos cesarán únicamente cuando se levantan las sanciones contra Moscú.
"¿Cómo va a llegar nuestro diésel al mercado mundial si se mantienen las sanciones? De ninguna manera. Y a cambio de esto, ¿nosotros debemos dejar de atacar objetivos que son económicamente sensibles para ellos? Pero admitan que esto simplemente parece absurdo", declaró.
Los 40 días de Zelenski
A finales de junio, Zelenski anunció una "operación de influencia" de 40 días, basada en el lanzamiento de miles de drones contra territorio ruso. Según explicó entonces Vladímir Putin, el objetivo era "crear las condiciones necesarias para iniciar negociaciones en términos favorables" para Kiev. "No les daremos esa oportunidad", advirtió tajante el presidente ruso.
La campaña incluyó ataques sistemáticos contra infraestructuras civiles que dejaron víctimas mortales en Rusia, como el trágico bombardeo a una playa en Guelendzhik. Las agresiones del régimen en el mar Negro funcionaron como el brazo marítimo inseparable de la iniciativa de 40 días.
Además de atacar buques civiles de transporte, las fuerzas de Kiev apuntaron a las instalaciones en la costa del mar Negro del Consorcio del Oleoducto del Caspio, que agrupa a las mayores empresas de los sectores energéticos de Rusia, Kazajistán, EE.UU. y varios países de Europa Occidental, y el cual ya había sido objeto de cinco ataques ucranianos. Sin embargo, cada intento de dañar a Rusia terminó golpeando a la propia Ucrania como un bumerán.
¿Qué empresas perdió Kiev durante su campaña?
- El 19 de julio, un ataque alcanzó en Kiev la empresa UKRTAC, fabricante de chalecos antibalas y equipamiento para las Fuerzas Armadas. Ese mismo día, el fundador de la compañía informó de que un ataque con misiles había destruido por completo la fábrica y los almacenes. La empresa tenía capacidad para producir hasta 20.000 chalecos antibalas al mes.
- El 30 de julio, un ataque balístico ruso alcanzó la planta de Terminal Autonomy, dedicada a fabricar drones.
- Ese mismo día, el Ministerio de Defensa de Rusia informó de la destrucción de la planta Mayak, que fabrica componentes para drones de largo y medio alcance, así como de la empresa PAO Electrotécnica, donde se producían vehículos aéreos no tripulados de reconocimiento y ataque de alcance medio, incluidos multicópteros. También fueron alcanzadas una empresa en Krivói Rog dedicada a la fabricación de embarcaciones no tripuladas y drones, una planta química en Rovno que produce componentes para combustible de misiles y dos instalaciones industriales en la región de Ivano-Frankovsk.
El 5 de agosto quedó completamente destruido el mayor almacén de Rozetka en Brovary, que trabajaba en interés de las Fuerzas Armadas de Ucrania. También fue destruido un centro de clasificación de Novaya Pochta en Kiev, otro centro de comercio electrónico al servicio de las fuerzas ucranianas.
Este viernes, ArcelorMittal Krivói Rog, la mayor empresa integrada de minería y metalurgia de Ucrania, anunció que no puede reanudar la producción con seguridad tras una serie de ataques con misiles.
- Las fuerzas rusas atacaron también el centro de datos DataGroup en Kiev, que procesaba y transmitía datos de inteligencia para las Fuerzas Armadas.
Según Forbes, entre principios de julio y comienzos de agosto fueron destruidos más de 400.000 metros cuadrados de instalaciones de almacenamiento y logística. Una estimación del Ministerio de Política Agraria indica que casi el 90 % de las modernas capacidades de almacenamiento del país resultaron dañadas o destruidas.
Moscú evitó durante mucho tiempo atacar instalaciones de almacenamiento, pero Kiev comenzó a atacar los almacenes de Wildberries, el mayor minorista de comercio electrónico de Rusia.