El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, se pronunció este jueves horas después de que detuvieran al fiscal general del Estado de Bolivia, Roger Mariaca, uno de los últimos sancionados por Washington.
En un mensaje en redes sociales, expresó el apoyo del Gobierno estadounidense al presidente boliviano, Rodrigo Paz, ante sus "acciones audaces y decisivas para combatir el narcotráfico, la corrupción sistémica y el crimen organizado transnacional en Bolivia".
"Las acciones de Bolivia demuestran el tipo de liderazgo necesario para hacer que nuestro hemisferio sea más seguro, más fuerte y más próspero", subrayó Rubio.
Igualmente, se refirió a la revocación de visas para viajar a EE.UU. de casi 30 funcionarios y empresarios de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, anunciada la semana anterior, como la primera medida conjunta del Escudo de las Américas, la iniciativa de seguridad lanzada por el mandatario estadounidense, Donald Trump.
"Estados Unidos reafirmó explícitamente su compromiso inquebrantable de salvaguardar la gobernanza democrática y la seguridad en nuestra región contra la influencia desestabilizadora de redes armadas narco-terroristas", añadió Rubio.
El caso del fiscal
Mariaca es un abogado de 38 años que, en 2024, durante la presidencia de Luis Arce (2020-2025), fue elegido como fiscal general para un periodo que vence en 2030. Antes, su único cargo relevante había sido el de fiscal departamental en Santa Cruz.
En los últimos meses, el fiscal tomó notoriedad porque encabezó la investigación en contra de Fernando Cerimedo, un empresario argentino que, en agosto pasado, fue detenido en Santa Cruz bajo la acusación de ser autor intelectual del intento de femicidio que su expareja, Nadia Beller, sufrió en esa ciudad.


