El ministro de Gobierno de Bolivia, Marco Oviedo, confirmó que la polémica detención del fiscal general, Roger Mariaca, por presuntos delitos de organización criminal, legitimación de capitales y tráfico ilícito de sustancias controladas, se realizó en colaboración con las autoridades de EE.UU.
"Debo agradecer la ayuda, la cooperación del Gobierno norteamericano, por intermedio de sus agencias que nos cooperan en la lucha contra el narcoterrorismo", dijo Oviedo en una rueda de prensa ofrecida el miércoles junto al ministro de Defensa, Ernesto Justiniano. En esa línea, aseguró que Mariaca "protegía y se enriquecía" de una supuesta organización criminal, en la que participaban otras cuatro personas.
La detención se efectuó dos días después de que Washington anunciara la revocación de visados de altos funcionarios de Bolivia, Colombia y Perú por acusaciones de corrupción, señalando a Mariaca por poner en peligro los esfuerzos de Donald Trump para combatir el narcoterrorismo y socavar las instituciones democráticas de Bolivia. Entre los casos que investigaba, el fiscal dirigía las pesquisas contra el asesor "estrella" de la derecha latinoamericana, Fernando Cerimedo, figura muy cercana al mandatario boliviano y acusado de tramar un atentado sicarial contra su expareja embarazada, Nadia Beller.
