Varios países de la Unión Europea (UE) instaron a Bruselas a revisar, simplificar e incluso cancelar las leyes existentes antes de aprobar nuevas, según una carta firmada por esas naciones a la que tuvo acceso Die Welt.
Trece gobiernos europeos, entre ellos Alemania, Austria e Italia, proponen un "año de aplicación y consolidación" que garantice una pausa regulatoria. Consideran que Bruselas debe reducir y simplificar su legislación, lo que aliviaría la carga de las empresas y fortalecería la competitividad de Europa.
"Las empresas europeas afrontan una presión cada vez mayor debido a las tensiones geopolíticas, el cambio climático, los elevados costes energéticos, la dependencia estratégica de materias primas, el exceso de capacidad en terceros países y la competencia mundial por las inversiones", indican los países en la carta. Añadieron que, en estas condiciones, es fundamental "garantizar un entorno normativo que facilite la actividad empresarial en la UE".
Die Welt sugiere que la carta podría ser una respuesta al discurso anual sobre el estado de la UE pronunciado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Durante su intervención, apenas abordó la cuestión de burocracia e intentó trasladar la responsabilidad a los países miembros. Señaló que los gobiernos europeos deberían dejar de introducir requisitos adicionales al incorporar las normas de Bruselas a la legislación nacional.
Muchos diplomáticos y eurodiputados se sorprendieron por las declaraciones de Von der Leyen, quien en su momento había señalado la lucha contra la burocracia como una de las principales prioridades de su segundo mandato.