Turista provoca indignación por quejarse del café cerca de Auschwitz (VIDEO) 

En el video, la mujer se lamenta de que en un restaurante cerca del museo, cuyo nombre pronunció de forma incorrecta, "no tienen café descafeinado ni ningún otro tipo de leche que no sea leche de verdad".

El video de una turista británica, llamada Lynne, quejándose de los precios de las bebidas y la calidad del café cerca del museo del antiguo campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, en Polonia, provocó una ola de indignación en redes sociales.

El campo de concentración, una auténtica 'fábrica de muerte' ahora convertida en museo, fue creado en 1940 cerca de la ciudad de Oswiecim, rebautizada por los nazis como Auschwitz. Según distintas estimaciones, allí murieron entre 1,5 y 4 millones de personas. Entre el 75 % y el 90 % de los que llegaban al campo eran enviados directamente a la muerte (algunos seleccionados por médicos para experimentos y luego asesinados), mientras que el resto recibía un número de registro y era usado como mano de obra esclava. El 27 de enero de 1945, tras cinco años de existencia, los prisioneros fueron liberados por el Ejército Rojo de la URSS.

En el video en TikTok, la mujer se lamenta de que en un restaurante cerca del museo, cuyo nombre pronunció de forma incorrecta, "no tienen café descafeinado ni ningún otro tipo de leche que no sea leche de verdad". En su lugar, la bloguera pidió "un batido de fresa, que sabía muy aguado", mientras que su amiga eligió una limonada, pero para ella el sabor de la bebida "se parece un poco al Dettol [un producto de limpieza antiséptico]". La autora del video describió el olor de la limonada como "limpiador de inodoros o algo por el estilo".

Al final, la mujer arremetió contra los precios del restaurante. "En fin, pues lo compramos. Y son 9 libras [unos 12 dólares] por los dos. Es solo una botellita. 9 libras. Muy caro", declaró.

Como comparación, dijo que su viaje en taxi desde la estación de autobuses hasta el museo de Auschwitz-Birkenau les costó 1,25 libras (1,66 dólares), cantidad que la mujer llamó "una ganga".

Finalmente, la mujer aconsejó a sus seguidores llevar algo de comer y beber cuando visiten el museo.

Ola de críticas

Internet arremetió contra el video de la mujer.

"He estado allí dos veces. Es un campo de concentración, no un maldito parque temático. La entrada es gratis. Si te entra el gusanillo mientras visitas el lugar, es que necesitas ayuda. Lo que sentirás es entumecimiento, y Birkenau es el lugar que más entumece", escribió un internauta.

"Se quejaron de la leche. Las personas que murieron allí habrían dado cualquier cosa por un sorbo de agua", señaló otro.

Otros internautas se burlaron de la mujer. "Recuerdo cuando lo visité. Hay una inscripción sobre la entrada que dice 'Arbeit macht frei', que creo que se traduce más o menos como 'Aquí la limonada sabe un poco a Dettol; mejor evitarla'", ironizó uno. Esa frase en alemán, que se traduce como 'el trabajo libera', es un lema que los nazis colocaban en las puertas de algunos campos de concentración.

Lynne no se rinde

Posteriormente, Lynne publicó un video en el que respondió a las críticas de los internautas, pero de una manera inesperada: criticó el café una vez más.

"¿Crees que el café en Auschwitz [que pronunció una vez más de forma incorrecta], o como sea que se pronuncie, porque siempre me corrigen por cómo lo digo, pero ya sabes a qué me refiero, tiene la culpa aquí por monetizar, por ganar dinero con un campo de exterminio? ¿Eso está bien? ¿Deberían estar haciendo eso?", preguntó.

Además, la mujer arremetió contra las excursiones pagadas por el complejo, que cuestan 50 libras (unos 66 dólares). "Y sí, como dices, ese dinero vuelve al mantenimiento, pero esos edificios no se ven tan... quiero decir, cortas el césped y cosas así, probablemente ya sabes, ¿deberían estar monetizándolo como dije antes?", agregó. Además, Lynne afirmó en su defensa que el café no pertenece al museo.

La información de que el café no pertenece al complejo fue confirmada por un portavoz del museo al medio británico The Times. "Para nosotros, lo esencial es que la gente viene al Memorial de Auschwitz para conocer la historia del campo de concentración y exterminio nazi alemán, para enfrentar el destino de sus víctimas y rendirles homenaje", explicó.