La economía mundial crecerá una media del 3,2 % anual durante la próxima década, por debajo de los niveles anteriores a la pandemia, según Bloomberg. Los analistas prestan especial atención a China e India: mientras creen que el crecimiento del gigante asiático se desacelerará, la India podría convertirse en el nuevo líder entre los grandes mercados emergentes.
Entre 2026 y 2035, la economía china crecerá una media del 3,6 % anual, frente al 5,6 % registrado entre 2016 y 2025. Después de 2035, se espera una desaceleración aún mayor debido al aumento de la deuda, la situación demográfica y perspectivas menos favorables para las exportaciones.
La India, en cambio, podría acelerar su crecimiento hasta el 7,7 %, desde el 5,9 %.
Al mismo tiempo, de acuerdo a las estimaciones, la participación de China en la economía mundial alcanzará un máximo de alrededor del 20 %, para después comenzar a disminuir en la década de 2030. Mientras, la nación sudasiática podría acaparar una porción mucho mayor del mercado.
¿Qué dicen los expertos?
Ksenia Bondarenko, profesora asociada de la Escuela Superior de Economía de Rusia, señala que la desaceleración de las economías desarrolladas es un fenómeno estructural relacionado con el debilitamiento de la fuerza laboral, el capital y la productividad, además del envejecimiento de la población y el elevado endeudamiento.
Sobre China, la especialista considera realista un crecimiento medio del 3,6 % entre 2026 y 2035 debido a la reducción de la población desde 2022, la elevada carga de deuda, la prolongada crisis inmobiliaria, la deflación y el conflicto comercial con EE.UU. Sin embargo, señala que todavía es demasiado pronto para dar por descartada a la economía china y advierte que "no hay que subestimar a China", que lidera la industria de vehículos eléctricos, baterías, energía solar y robotización.
Respecto a la India, Bondarenko señala que el país puede convertirse en líder entre las grandes economías por ritmo de crecimiento, pero no por tamaño: "China sigue siendo entre cuatro y cinco veces mayor y, en un horizonte de 30 años, la India tiene más probabilidades de superar a Japón y Alemania". La experta añade que ambos países compiten desde hace tiempo por inversiones extranjeras y liderazgo en el Sur Global, aunque sus modelos son distintos: Pekín se apoya en la industria y las exportaciones, mientras que Nueva Delhi depende más de los servicios y la demanda interna. Por ello, "son más bien competidores que rivales espejo", aclara.
Del conflicto al acercamiento
En paralelo a esta competencia económica, las relaciones entre ambos países muestran señales de mejora. El presidente chino, Xi Jinping, llegó este mes a Nueva Delhi para participar en la XVIII Cumbre de los BRICS, que se celebró los días 12 y 13 de septiembre. Se trató de su primera visita al país vecino desde 2019.
El embajador de China en la India, Xu Feihong, declaró que Pekín trabajará junto con Nueva Delhi para intensificar la comunicación, fortalecer la cooperación, gestionar adecuadamente las diferencias y ser buenos vecinos y socios que se ayudan mutuamente a alcanzar el éxito.
Las relaciones bilaterales se deterioraron gravemente debido a las disputas fronterizas no resueltas en el Himalaya, la desconfianza histórica y la competencia geopolítica.
Sin embargo, a partir de 2025 se comenzó a percibir un cambio gradual. La reanudación de vuelos directos marcó un punto de inflexión, seguido por la reapertura del comercio fronterizo y la flexibilización de los visados. En el plano económico, Nueva Delhi también decidió relajar las restricciones a las inversiones chinas en sectores como la electrónica, los bienes de capital y la energía.