La aldea británica de Piddington, que cuenta con una población de alrededor de 350 personas, está considerando la posibilidad de unirse a Estados Unidos en medio de su lucha contra la decisión del Gobierno británico de alojar a 1.250 solicitantes de asilo varones en un emplazamiento situado a las afueras de la localidad, informa Newsweek.
La decisión del Gobierno suscitó preocupación entre los habitantes del pueblo respecto a la seguridad en caso de que se alojara allí a migrantes. En respuesta, los residentes decidieron celebrar un referéndum sobre la independencia del Reino Unido. En una votación simbólica realizada esta semana, 285 residentes votaron a favor de la independencia, 26 en contra y uno anuló su voto. Tras conocerse los resultados, el pueblo se declaró Principado independiente de Piddington.
¿El estado número 51?
El pueblo decidió ir un paso más allá y declaró que, si el Gobierno no revoca su decisión, buscará unirse a EE.UU. En esta línea, Tim McNally, presidente del consejo parroquial de Piddington, anunció que consideraría cambiar el nombre del pueblo a Trumpington si Donald Trump aceptara incorporar al principado como el estado número 51 de EE.UU.
McNally explicó que el consejo parroquial ya había escrito al presidente estadounidense y enviado un informe detallando su postura a la Embajada de Estados Unidos, aunque añadió que, hasta el momento, no ha habido negociaciones directas con el Gobierno del país norteamericano.
"El presidente Trump es una de esas personas con brújula moral; es decir, cuando algo no le agrada, exige responsabilidades a nuestro Gobierno. En última instancia, este es un tema prioritario en su agenda, ya que afecta tanto al ámbito militar como al sistema de inmigración... Confío en que nos daría con gusto la oportunidad de unirnos a él, o al menos de obtener reconocimiento", explicó.
Preocupaciones por inmigración masiva en el Reino Unido
- Aumenta la preocupación en el Reino Unido por la inmigración, centrada en las personas que llegan ilegalmente en pequeñas embarcaciones desde Europa continental. La crisis migratoria está marcada por el aumento de delitos y por una creciente reacción de la sociedad en forma de protestas e indignación.
- Se trata de uno de los temas más importantes para muchos votantes británicos y ha impulsado el auge de popularidad del partido de derecha Reform UK, de Nigel Farage, cuyo programa propone la reducción de la inmigración masiva significativamente, informa Reuters.
- Mientras, el Gobierno del nuevo primer ministro, Andy Burnham, ha reiterado las promesas hechas por su predecesor, Keir Starmer, de detener esos cruces. A principios de esta semana, afirmó que habían disminuido drásticamente y que las medidas contra las embarcaciones y las bandas criminales que las controlan estaban dando resultados.


