Las ventas del petróleo iraní superaron los 3.000 millones de dólares en septiembre, alcanzando su máximo mensual en los últimos 2 años, informó este sábado la agencia Mehr, citando un informe de la Organización de Planificación y Presupuesto de Irán.
Los suministros llegaron a su nivel más alto, pese al bloqueo naval de EE.UU., destinado a impedir sus exportaciones.
El estrecho de Ormuz permanece bloqueado por la acción simultánea y enfrentada de Irán y Estados Unidos. Teherán ha declarado la vía "completamente cerrada" y ha anunciado una "zona prohibida" con sanciones para cualquier barco que intente cruzar, mientras Washington ha impuesto un contrabloqueo naval que restringe todo buque con destino u origen en puertos iraníes.
Como consecuencia de este bloqueo mutuo, el tráfico marítimo se ha reducido más de un 95 % y los mercados internacionales han perdido 10,1 millones de barriles diarios de petróleo, una cifra que casi duplica la registrada durante la Revolución iraní de 1979 y sitúa a esta crisis como la segunda mayor interrupción de suministro de la historia.