Un equipo internacional de científicos ha encontrado que la pérdida de masa y fuerza muscular podría estar asociada con un mayor riesgo de desarrollar demencia, comunicó la Universidad Curtin de Australia este miércoles.
La investigación, publicada en la revista International Journal of Food Sciences and Nutrition, revisó más de 80 estudios centrados en la relación entre peso corporal, grasa corporal, masa muscular y deterioro cognitivo.
A partir de ese análisis, los investigadores concluyeron que las personas con sarcopenia —condición caracterizada por la pérdida de masa, fuerza y función muscular— presentaban un 42 % más de riesgo de demencia. En cambio, cuando examinaron la llamada obesidad sarcopénica, que se caracteriza por combinación de exceso de grasa y baja masa o función muscular, no hallaron una asociación estadísticamente significativa. No obstante, los autores precisaron además que, en el caso de la obesidad sarcopénica, solo cuatro estudios reunieron los criterios necesarios para el análisis.
El papel de la obesidad
El trabajo también detectó una diferencia según la edad en la relación entre obesidad y demencia. Entre las personas menores de 65 años, la obesidad se vinculó con un 9 % más de riesgo, mientras que en los adultos de 65 años o más apareció asociada con un 17 % menos de riesgo.
"No se trata solo de cuánto pesas: mantener la fuerza y la función muscular también parece ser importante a medida que envejecemos", explicó la autora principal, la doctora Uraiporn Booranasuksakul. "Nuestros hallazgos sugieren que perder músculo podría ser una importante señal de advertencia del riesgo de demencia", subrayó.
Por su parte, el profesor Mario Siervo, señaló que estos datos obligan a mirar con más cautela la relación entre envejecimiento, obesidad y salud cerebral. "Descubrimos que la obesidad en la mediana edad estaba vinculada a un mayor riesgo de demencia, pero esta relación cambiaba en la vejez", indicó.
"Esto no significa que las personas deban ganar peso a medida que envejecen. Más bien, nos muestra que la relación entre el peso corporal, el envejecimiento y la demencia es compleja", acotó.
Los científicos resaltaron que los resultados obtenidos refuerzan la necesidad de un enfoque a lo largo de toda la vida para mantener una composición corporal saludable, prevenir aumentos de peso poco saludables en la mediana edad y preservar la fuerza muscular con el paso del tiempo.
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