El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, declaró este martes que, si el presidente no firma la ley sobre el impuesto a los beneficios extraordinarios de las empresas de combustibles, el país se enfrentará con unos precios de carburantes increíblemente altos.
"Tendremos realmente precios récord, unos precios con los que nadie habría soñado ni en sus peores pesadillas", indicó antes de la reunión del Consejo de Ministros.
Tusk destacó que no deben ser los ciudadanos quienes paguen por la crisis de combustibles que afecta al país. "Ya veremos hasta dónde alcanzarán los fondos, pero espero que aquí ya nadie pueda tener dudas de que hay que firmar esta ley", aclaró.
Polonia no es el único país europeo que se enfrenta al problema del aumento de los precios de los combustibles. Este miércoles, el presidente francés, Emmanuel Macron, instó a pasar a una "total movilización" ante el mismo problema. En el conjunto de la Unión Europea, según el boletín semanal de la Comisión Europea, el precio medio de la gasolina de 95 octanos se sitúa en 1,91 euros por litro (unos 2,2 dólares), mientras que el diésel alcanza los 2,01 euros (2,3 dólares).
- Desde el 2022, la UE ha reducido considerablemente sus importaciones de combustibles rusos. Las importaciones marítimas de crudo ruso han caído allí casi por completo, mientras que la proporción de gas ruso ha bajado del 45 % (en el 2022) al 12 %.
- Entre tanto, la actual escalada en Oriente Medio disparó los precios del petróleo y del gas, lo que ha encarecido aún más la energía en la UE, presionando a hogares y empresas, provocando cierres industriales, despidos y un progresivo debilitamiento económico.
- Mientras, la situación energética en Europa sigue siendo vulnerable. Los depósitos de gas de la UE están llenos solo en un 67 %, frente al 80 % registrado el año pasado. Los analistas advierten de posibles subidas de precios durante el invierno boreal, especialmente ante la prohibición de todas las importaciones de GNL ruso a partir del 1 de enero de 2027.


