La Reserva Federal de EE.UU. (Fed) aprobó este miércoles por unanimidad su primera subida de los tipos de interés desde julio del 2023 e indicó que podrían aplicar otra hacia finales de año, como parte de un esfuerzo orientado a "mantener reservas amplias en el sistema bancario" y combatir la inflación "elevada", provocada por la espiral de los precios del petróleo, producto de la guerra contra Irán, entre otros factores económicos internos.
La medida fue tomada por el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Fed, que votó 12-0 a favor de incrementar su tasa de interés clave en un 0,25 %. "El FOMC decidió elevar el rango objetivo para la tasa de fondos federales en un cuarto de punto porcentual, llevándolo del 3,75 al 4 %", indicó el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en declaraciones a la prensa.
Indicó que, aunque la actividad económica de EE.UU. "se está expandiendo a un ritmo sólido", "la incertidumbre sigue siendo elevada", especialmente respecto "a acontecimientos geopolíticos". En ese sentido, dijo que, aunque "el gasto interno ha sido resiliente, el crecimiento de la productividad es fuerte y la inversión de capital es robusta; los aumentos del empleo han mantenido el ritmo de la fuerza laboral y la tasa de desempleo ha variado poco, la inflación sigue elevada".
Política necesaria
Sobre ese escenario, Warsh indicó que el alza de la tasa es una medida que a futuro "respaldará un retorno más oportuno hacia la meta del 2 %" en las tasas, objetivo que el comité apenas proyecta comenzar con un recorte en el 2028 y otro en el 2029. De acuerdo con CNBC, el funcionario adelantó que ante esta política necesaria por una inflación que ha estado "demasiado alta" y "durante demasiado tiempo", el FOMC "garantizará la estabilidad de precios".
"Debemos tener la certeza de que la inflación subyacente se está encaminando hacia nuestro objetivo de manera clara y a una velocidad suficiente", dijo Warsh, quien agregó que a pesar de ese escenario el FOMC determinó hoy que el estándar requerido para bajar la tasa de interés "no se ha cumplido", en gran parte por las tensiones e incertidumbre del conflicto en Oriente Medio.
El anuncio se produce a pesar de las presiones del presidente estadounidense Donald Trump de bajar los tipos cuando faltan menos de 50 días para las elecciones de mitad de mandato, evento clave para que el mandatario consiga los apoyos suficientes en el Congreso que le permitan continuar sus políticas.