La guerra lanzada por Estados Unidos contra Irán, denominada operación Furia Épica, ha causado un gasto de 33.400 millones de dólares en sus primeros cuatro meses —sin incluir el dinero destinado a reparaciones de infraestructuras— y ha provocado una escasez de municiones en el inventario de las Fuerzas Armadas del país norteamericano.
Un reciente informe presentado al Congreso por el inspector general del Departamento de Defensa de EE.UU. revela que perdieron más de 22.000 millones de dólares entre febrero y junio tan solo en municiones, desencadenando déficits estratégicos en las reservas.
Las hostilidades "han provocado una escasez estratégica de existencias y han puesto de manifiesto cuellos de botella en la base industrial para el reabastecimiento de municiones", indicó el inspector general Platte B. Moring III.
Millones de dólares destruidos
El documento detalla que los ataques iraníes dañaron y destruyeron cientos de edificios y otras estructuras en bases militares estadounidenses ubicadas en Kuwait, Baréin, Catar, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Irak, Omán y Jordania. Por otro lado, también se registraron daños en instalaciones diplomáticas estadounidenses en Irak, Kuwait, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, estimados en 184 millones de dólares.
En esta línea se agrega que Washington también invirtió 79,2 millones de dólares en otras consecuencias del conflicto, "tales como los gastos relacionados con la evacuación del personal del Departamento de Estado y sus familiares, los ciudadanos estadounidenses y los nacionales de terceros países que requerían asistencia".
Las pérdidas áreas del Ejército estadounidense también son consideradas: un total de cuatro cazas F-15E y hasta 30 drones MQ-9 Reaper fueron destruidos, mientras que un caza F-35A, siete aviones cisterna KC-135 y siete helicópteros resultaron dañados.
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Además, en el transcurso de la guerra, EE.UU. ha gastado enormes cantidades de misiles. Se estima que las existencias de algunos interceptores, como el misil Patriot y el sistema de defensa antimisiles THAAD, se habían reducido significativamente, en algunos casos en más de la mitad.
Anteriormente, los expertos habían afirmado que se necesitarían unos tres años para reponer los misiles avanzados y los interceptores defensivos hasta alcanzar los niveles previos al conflicto.
Cifras aún más elevadas
Un informe separado publicado por la Oficina de Presupuesto del Congreso estimó que, al 1 de agosto de 2026, la agresión estadounidense contra Irán le ha costado al Departamento de Defensa aproximadamente 38.000 millones de dólares. "Esta cantidad refleja los costos de reemplazo de municiones y equipos gastados y perdidos en combate, el aumento de las horas de vuelo, otras operaciones y el incremento en el costo del combustible", detalla.
El documento agrega que "si el nivel de violencia se mantuviera tan bajo como en mayo y junio, un mes adicional de conflicto costaría 2.000 millones de dólares. Si la intensidad del conflicto aumentara hasta alcanzar aproximadamente el nivel experimentado en julio, el costo mensual ascendería a 3.000 millones de dólares. Los costos mensuales podrían ser aún mayores si la violencia se intensificara aún más".



