El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, promulgó este martes una ley que crea incentivos fiscales para fomentar la instalación y ampliación de los centros de datos, en plena tensión por una serie de advertencias sobre los peligros de la inteligencia artificial (IA).
El Régimen Tributario Especial para Servicios de Centros de Datos, denominado Redata, está pensado en "garantizar la soberanía digital en áreas como la computación en la nube, la inteligencia artificial, las fábricas inteligentes y el internet de las cosas".
Datos del Ministerio de Hacienda exponen que aproximadamente el 60 % de la carga de datos digitales de Brasil se producen en servicios digitales prestados en el extranjero, a pesar de que el gigante amazónico ocupa el décimo lugar, en términos relativos, en el mercado mundial de centros de datos.
"Con el Redata, queremos ampliar esa capacidad aquí dentro, bajo nuestras leyes y con más soberanía sobre nuestros datos", afirmó Lula en X. "El Redata forma parte del esfuerzo para fortalecer nuestra capacidad tecnológica, estimular la innovación y generar nuevas oportunidades de desarrollo en el país", añadió.
Desde el Gobierno brasileño también aclararon que las empresas que se beneficien de Redata tendrán que "cumplir criterios de eficiencia hídrica, garantizando un bajo consumo de agua", así como "criterios de sostenibilidad, como el uso de fuentes de energía renovables o de bajas emisiones".