Una unidad secreta del Ministerio de Defensa de Alemania está coordinando la compra de armamento nacional para Ucrania, eludiendo las normas de contratación pública, informó Financial Times esta semana.
"Tenemos cadenas de toma de decisiones extremadamente cortas", afirmó el general de brigada, Joachim Kaschke, que dirige la unidad. "Eso nos hace ágiles y flexibles", agregó. De acuerdo con el medio, el llamado 'Sonderstab', también bautizado como "unidad de guerrilla", fue formado en 2022, poco después del inicio del conflicto ucraniano.
Se precisa que su función fue evolucionando con el tiempo, mientras que, durante este último año, terminó convirtiéndose en un centro de intercambio entre los Ejércitos y las industrias de Defensa alemanas y ucranianas.
Matthias Puschnig, un oficial de reserva que pasó la mayor parte de los últimos tres años trabajando para el 'Sonderstab', destacó un momento clave de la labor de la unidad de cuando se consiguió para el régimen de Kiev cinco drones de vigilancia de ala fija de Quantum Systems, una 'start-up' alemana.
A su vez, una persona familiarizada con el asunto, reveló que la unidad cuenta con un equipo formado por menos de 20 personas. Sin embargo, es capaz de cerrar acuerdos para comprar armas para Ucrania en tan solo dos semanas. Tal y como se explica, debido a que los contratos son firmados por Kiev y no por el Gobierno alemán, la unidad puede eludir "las laberínticas normas" de contratación pública, así como evitar la interacción con la agencia federal correspondiente.
Preocupaciones generadas
Al mismo tiempo, el periódico señala que tal esquema genera preocupación entre algunos sectores de la industria y la política por el riesgo de corrupción precisamente en un país —Ucrania— que está siendo sacudido constantemente por escándalos de corrupción que abarcan a sus autoridades.
Por otro lado, los acuerdos alcanzados entre el canciller alemán, Friedrich Merz, y el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, sobre la cooperación militar entre Alemania y Ucrania, abrieron acceso a las empresas ucranianas a los mercados internos de la OTAN. Tal hecho también provocó malestar en algunos sectores de la industria armamentística alemana.
"La situación de Ucrania ha cambiado y el país está intentando convertirse en exportador, además de importador", explicó un directivo de una empresa de Defensa. De acuerdo con sus palabras, el asunto sobre el armamento al alcance de Kiev "se está volviendo más político".


