Las proporciones externas de la Gran Pirámide de Guiza (Egipto) podrían esconder un sistema numérico relacionado con magnitudes astronómicas y matemáticas. Esa es la hipótesis del investigador independiente Sefy Levy, quien sostiene que la información no estaría en inscripciones, sino integrada en medidas como la altura, la base y las caras inclinadas, y en sus relaciones proporcionales.
La investigación fue publicada en las plataformas SSRN y Zenodo, pero no fue sometido a una revisión independiente por pares. Levy insiste en que se trata de una hipótesis, no de una demostración. Sostiene que esas dimensiones podrían corresponderse con referencias al calendario y a varios ciclos astronómicos concretos, como el año de 360 días, el año civil y los movimientos de planetas como Saturno, Júpiter, Venus y Marte.
Para ilustrar su idea, el investigador señala algunas coincidencias numéricas. Uno de los cálculos da como resultado 27,5, una cifra muy cercana al intervalo de unos 27,55 días entre dos pasos consecutivos de la Luna por su punto más cercano a la Tierra, el llamado mes lunar anomalístico. Otro da exactamente 70, número que el autor relaciona con los aproximadamente 70 días en que la estrella Sirio está demasiado cerca del Sol para poder observarse.
Para sustentar su hipótesis, Levy examinó seis medidas exteriores de la pirámide partiendo del sistema de fracciones usado en el antiguo Egipto (1/2, 1/4, 1/8, 1/16, 1/32, 1/64) y se limitó a operaciones simples, como la multiplicación y la división. Después comparó esos resultados con una simulación informática de 100.000 pirámides generadas al azar y concluyó que solo alrededor del 2,4 % presentaba tantas coincidencias como la Gran Pirámide o más.
Con todo, el investigador admite que la simulación la elaboró él mismo y que no constituye una verificación independiente. Reconoce además que una de las comparaciones más rigurosas no arrojó un resultado concluyente y subraya que la búsqueda se hizo después de conocer ya los datos, algo que define como una "limitación genuina" de su trabajo. En este sentido, sentencia que "ninguna prueba por sí sola confirma la hipótesis; solo la convergencia de múltiples líneas de evidencia la hace plausible".