El presidente de Bielorrusia afirmó que el país está preparado para desplegar sus fuerzas y poner en marcha un sistema integral de mando en caso de verse envuelto en una guerra.
Alexánder Lukashenko hizo estas declaraciones al responder a una pregunta relacionada con unas maniobras militares en curso en las que los militares bielorrusos practican nuevos procedimientos de gestión y coordinación de fuerzas. Según el mandatario, los entrenamientos permiten comprobar cómo funcionaría el sistema de mando en una situación de conflicto armado real.
"Si hay una guerra, nos desplegaríamos como lo estamos haciendo durante los ejercicios de hoy. Empezamos a gestionar completamente las tropas mediante el nuevo sistema. No se trata simplemente del Ejército, las tropas internas, el KGB [Agencia de Seguridad del Estado de la República de Bielorrusia] y demás organismos, sino de todo el Estado: el sector civil también estará cubierto por las comunicaciones", explicó.
Lukashenko insistió al mismo tiempo en que Bielorrusia no tiene intención de atacar a ningún país. "Algunos intentan reprocharnos que supuestamente nos disponemos a atacar a alguien mañana. Lo repito una vez más: no tenemos intención de atacar a nadie, somos pragmáticos. Entendemos que si atacáramos a alguien, por ejemplo, a alguno de nuestros vecinos, sería como firmar nuestra propia sentencia de muerte", declaró.
"Ya lo he dicho en términos populares: hay que agitar al Ejército, ha llegado el momento. A todo el Ejército. Vamos a revisar a todos. Incluso la movilización", enfatizó el mandatario. "Nos preparamos para la guerra, para que no la haya", resumió el mandatario.