John Ternus fue nombrado director ejecutivo de Apple y asumió sus funciones el 1 de septiembre de 2026, sucediendo a Tim Cook, quien dirigió la compañía durante 15 años tras suceder a Steve Jobs y la convirtió en una empresa valorada en cuatro billones de dólares.
La junta eligió a Ternus —hasta entonces responsable de Ingeniería de Hardware— después de un proceso de sucesión preparado durante años, destacando "su liderazgo, su profundo conocimiento técnico y su constante dedicación a la creación de grandes productos" de la compañía. Cook continúa en Apple como presidente ejecutivo del consejo para acompañar la transición y atender parte de sus relaciones institucionales.
Ingeniero mecánico graduado de la Universidad de Pensilvania en 1997, Ternus se unió a Apple en 2001 tras trabajar en Virtual Research Systems, un fabricante de equipos de realidad virtual. Comenzó diseñando pantallas para computadoras Mac y ascendió hasta convertirse en vicepresidente de Ingeniería de Hardware en 2013, ingresando al equipo ejecutivo como vicepresidente sénior en 2021.
Durante sus 25 años en la compañía, participó en el desarrollo del iPad y los AirPods y supervisó la ingeniería de distintas generaciones del iPhone, Mac y Apple Watch. Tuvo un papel destacado en la transición de los ordenadores Mac desde los procesadores de Intel hacia los chips diseñados por Apple, uno de los cambios tecnológicos más importantes de la etapa de Cook.
Antes de su nombramiento, Bloomberg lo identificó como el principal candidato interno para suceder a Cook, señalando que dirigía el desarrollo de los dispositivos responsables de alrededor del 80 % de los ingresos de Apple.
Poco conocido fuera de Apple, Ternus, de 50 años, es descrito por empleados y colaboradores como un ejecutivo competente, discreto y de temperamento sereno. Según The New York Times, alrededor de 2018 sugirió añadir componentes láser solo a los modelos Pro del iPhone para mantener la rentabilidad, ejemplificando su estilo cuidadoso de equilibrar innovación y costos.
Al frente de Apple, deberá acelerar la estrategia de inteligencia artificial de la compañía, y gestionar un entorno geopolítico complejo, incluyendo los planes arancelarios del presidente de EE.UU., Donald Trump y la dependencia de la manufactura china.


