Muchos republicanos y asistentes de la Casa Blanca han dejado de intentar controlar lo que hace o no hace el presidente Donald Trump, informó este miércoles Axios.
"¿Para qué molestarse? [...] Es el jefe", declaró un asesor.
Al mismo tiempo, muchos asistentes y confidentes están agotados por Trump. Saben que no pueden detenerlo y ni siquiera lo intentan. "Es un hombre de 80 años que hizo las cosas a su manera", afirmó un donante que se reunió recientemente con el mandatario. "Lo que él quiere, lo consigue", agregó.
"Subestimar a Trump es peligroso", enfatizó un alto asesor. "Cualquiera que piense que va a retirarse a las sombras es estúpido o tiene malos instintos políticos", aseveró. "Seguirá siendo la figura política dominante incluso después de que termine su mandato", resumió.
