El Gobierno sueco intensifica su agenda antimigratoria de cara a las elecciones generales del 13 de septiembre, consolidando una política cada vez más restrictiva en un país antaño considerado uno de los más garantistas de Europa con los migrantes y solicitantes de asilo, informa Reuters.
Desde principios de este año, el actual Ejecutivo, que ganó los comicios de 2022 con la promesa de reducir la inmigración y la delincuencia, ha estado ofreciendo hasta 350.000 coronas suecas (37.000 dólares) a personas con permiso de residencia nacidas fuera de la Unión Europea para que abandonen el país.
El partido de extrema derecha Demócratas de Suecia, que apoya al Gobierno pese a no formar parte de él, lanzó en julio una campaña en el transporte público para promover este programa. En zonas con alta presencia de migrantes, colocaron anuncios dirigidos a la comunidad somalí con mensajes como: "¿Extrañas Mogadiscio? La subvención de retorno de emigrantes te ayudará a regresar a casa".
Hasta la fecha, solo 171 personas se han acogido al programa, mientras que los Demócratas de Suecia buscan extender la oferta a inmigrantes con ciudadanía sueca que acepten renunciar a ella.
A esta medida se suma la eliminación de los permisos de residencia permanente para solicitantes de asilo, así como la introducción de un examen de ciudadanía que evalúa los conocimientos sobre la historia, la sociedad y la democracia del país escandinavo.


