Chile prevé abrir una ruta de comercio con las islas Malvinas, lo que podría provocar un conflicto diplomático con Argentina, país que le reclama a Reino Unido la soberanía de este territorio, reveló el diario El Mercurio.
La noticia se suma al intenso debate sobre esta disputa territorial que se reavivó de forma inesperada el pasado 15 de julio, cuando los jugadores de la Selección argentina de fútbol mostraran una bandera con el lema "Las Malvinas son argentinas", durante la semifinal mundialista que le ganaron a Inglaterra.
Desde entonces, en Argentina se disparó una oleada patriota que tuvo repercusiones internacionales. El presidente de EE.UU., Donald Trump, intervino para advertir que podría modificar la postura de neutralidad que su país mantuvo sobre este tema. El objetivo declarado del inquilino de la Casa Blanca sería apoyar a Argentina y no a sus históricos aliados británicos, en represalia por la falta de apoyo de Reino Unido durante la agresión estadounidense a Irán.
"Tu país no estuvo ahí para ayudarme"
— Corta (@somoscorta) September 3, 2026
Al ser consultado por las Islas Malvinas, Donald Trump dijo que el Reino Unido "no lo está haciendo bien" y remarcó: "Obtienen un gran porcentaje de su petróleo en el estrecho de Ormuz y no estuvieron ahí para ayudarme". pic.twitter.com/aGW8cRwaiM
Luego de las palabras de Trump, Milei anunció una serie de medidas en pos de la soberanía de las islas. La postura sorprendió a algunos analistas, que resucitaron algunos polémicos dichos del mandatario suramericano, como su declarada admiración a la primera ministra Margaret Thatcher.
Milei se encontraba en una gira por Chile el mismo día en que la prensa de ese país informó sobre la nueva conexión marítima de Malvinas con Sudamérica, además de la que ya existe con Uruguay. De hecho, en un comunicado conjunto signado con su homólogo José Antonio Kast, Santiago respaldó a Buenos Aires en sus "legítimos derechos de soberanía" sobre el territorio insular.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) September 3, 2026
En el texto de la presidencia argentina se destaca que Chile "ratificó la necesidad" de reanudar las negociaciones entre Londres y Buenos Aires, "a fin de encontrar, a la mayor brevedad posible, una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía de conformidad con las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas y otros foros regionales y multilaterales".
Asimismo, Milei le agradeció a Kast "por el tradicional apoyo del Gobierno de Chile en la Cuestión de las Islas Malvinas y expresó que se valorarán los esfuerzos del Gobierno chileno a fin de evitar la consolidación de actividades logísticas ilegales unilaterales en la zona disputada, en materia de exploración y explotación de recursos hidrocarburíferos y pesqueros, que son contrarias a las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas".
Escollos, decretos y banderas
Según la prensa chilena, la nueva ruta comercial partiría de Punta Arenas, lo que implica acortar casi a la mitad los 2.000 kilómetros que los isleños tienen que recorrer en la actualidad hacia Montevideo para llegar al territorio continental.
Sin embargo, el principal escollo es un decreto argentino (el 256 de 2010) que obliga a todos los buques que transitan hacia o desde Malvinas a solicitar un permiso previo a las autoridades de Buenos Aires para navegar por aguas jurisdiccionales, apuntó El Mercurio. Además, existe una declaración del Mercado Común del Sur (Mercosur), signada en 2011, que prohíbe la recalada de barcos con bandera de esas islas en puertos de los países firmantes.
El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, consideró que no habrá problema con la declaración de Mercosur porque el barco tendrá "otra bandera", al tiempo que explicó que la Corporación de Desarrollo de 'Islas Falkland' —nombre británico que pone en duda la soberanía argentina sobre las Malvinas en disputa— ya cerró un contrato con la naviera chilena Eastern Island, que hoy cubre la ruta entre Valparaíso y la Isla de Pascua. El primer viaje está previsto para noviembre próximo.
Radonich reveló que, a finales de septiembre, una delegación de empresarios isleños se reunirá en Punta Arenas con proveedores chilenos, que podrían tener ganancias de 20 millones de dólares anuales por la venta de alimentos, frutas y verduras, vinos, materiales de construcción, gas licuado y repuestos con destino a Malvinas.


