De las aulas al comercio: cómo Rusia refuerza su alianza con África

Moscú no solo busca atraer estudiantes africanos, sino construir alianzas de formación ligadas a sectores clave como agricultura, ingeniería, medicina e IT.

El comercio entre Rusia y África creció un 13 % en 2025, hasta 27.800 millones de dólares, y para 2030 Moscú aspira a aumentar ese volumen hasta los 50.000 millones de dólares. Ese salto no se sostiene solo con acuerdos políticos: exige formar especialistas, emprendedores e investigadores.

El capital humano como inversión en el futuro de la cooperación fue el tema central de la conferencia de Roscongress, celebrada este viernes en el marco del Foro Económico Oriental en la ciudad rusa de Vladivostok.

Además del comercio, los asistentes destacaron la escala ya existente del intercambio educativo: más de 32.000 estudiantes de países africanos se forman en universidades rusas. La vicepresidenta del banco ruso PSB, Yekaterina Kuzminá, señaló que están impulsando el proyecto de la plataforma Sodrúzhestvo, que da lugar a la Olimpiada Internacional de Seguridad Financiera y reúne ya a casi 500.000 usuarios de 131 países.

El debate también se trasladó del aula a la economía real, enfocándose en programas donde una empresa y el sistema educativo coordinan la formación de especialistas 'a medida' y su retorno al mercado local. Se mencionó el caso de Ghana, donde se seleccionó y formó a jóvenes en áreas agrarias con apoyo de profesores rusos, para que al regresar aplicaran conocimientos a la producción local y su país dejara de depender de importaciones.

El evento defendió que invertir en capital humano —educación, competencias digitales y redes de jóvenes profesionales— es la vía más directa para convertir el acercamiento entre Rusia y África en proyectos sostenibles, medibles y duraderos. También se subrayó que África no es un mercado único y debe tratarse país por país, con sensibilidad cultural y lingüística, y con presencia real sobre el terreno.