La semana pasada la Unión Europea tocó la alarma porque su déficit comercial con China ha alcanzado los 1.000 millones de euros (más de 1.160 millones de dólares) al día. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, admitió que las importaciones chinas al bloque comunitario han aumentado un 45 % en cinco años, mientras que las exportaciones europeas al país asiático están cayendo.
Según reportan los medios, Bruselas estudia ahora cómo convencer a Pekín de que reduzca sus exportaciones a la UE.
Sin embargo, una mayor confrontación comercial con China podría generar dificultades para la propia UE. Von der Leyen admitió que la UE depende en gran medida de las importaciones chinas de materiales críticos, por lo que las restricciones podrían afectar especialmente a empresas europeas de microelectrónica, fotónica, tecnologías láser e ingeniería mecánica de alta precisión.
El gráfico, basado en datos de Eurostat, muestra cómo ha evolucionado la relación entre las importaciones y las exportaciones en el comercio de la UE con China entre 2015 y 2025. El déficit comercial ha aumentado significativamente en los últimos diez años, pasando de 150,3 millones de euros a 371,8 millones. La situación más grave se registró en 2022, cuando el déficit alcanzó los 397,8 millones de euros. La Comisión Europea está bajo presión para mostrar resultados concretos antes de mediados de octubre