El destituido ministro de Defensa de Ucrania, Mijaíl Fiódorov, está trabajando en la creación de una compañía privada en el sector de las tecnologías de defensa y ya ha conseguido a su primer inversor, el director ejecutivo de la empresa estadounidense Palantir, Alex Karp. Así lo informó el propio Fiódorov en su cuenta de Telegram.
Sepa más aquí sobre Alex Karp, la mente detrás de la compañía que llevó la IA al campo de batalla
En un video publicado junto al anuncio, Karp declaró sentirse "inspirado" por los logros de Ucrania y afirmó que la nueva empresa podría jugar un "papel decisivo" para el mundo, convirtiendo el conocimiento y la experiencia ucraniana en la guerra moderna en un producto para los países aliados.
La IA que moldea guerras
Palantir desarrolla 'software' que utilizan las Fuerzas Armadas, los servicios de inteligencia y los organismos de seguridad de varios países. La firma ha sido objeto de un creciente escrutinio público por su implicación en violaciones de derechos humanos, incluida su colaboración con el Ejército israelí y su asistencia a Estados Unidos en políticas contra la inmigración irregular.
Ataque mortal contra una escuela de niñas en Irán
El papel de Palantir en las operaciones militares de EE.UU. se convirtió en objeto de intensa controversia tras el mortífero ataque contra una escuela de niñas en Minab, ocurrido el primer día de la ofensiva contra Irán. Varios medios, entre ellos The Washington Post y The Guardian, sugirieron que el error en las coordenadas podría haber estado relacionado con una interpretación incorrecta de datos archivados por los sistemas de IA de Palantir, que habrían identificado la escuela como un objetivo militar.
La polémica ideología detrás del 'software' de guerra
El uso y perfeccionamiento de estas tecnologías militares en escenarios reales de conflicto responden a la doctrina geopolítica que la propia compañía promueve abiertamente. En un controvertido manifiesto de 22 tesis publicado en la red social X —que resume el libro 'La República Tecnológica: Poder duro, creencias blandas y el futuro de Occidente', escrito por el director ejecutivo Alex Karp y el asesor jurídico Nicholas Zamiska—, la firma esboza un orden internacional donde la soberanía estatal y la democracia parecen quedar relegadas ante la influencia de Silicon Valley.
Esta declaración política e ideológica, señalada por despreciar la democracia como forma de organización social y destilar racismo bajo una postura abiertamente supremacista, propone defender la hegemonía de Occidente mediante el "poder duro" de la inteligencia artificial, presentándola como la nueva fuerza de disuasión.
Entre sus postulados más discutidos, el manifiesto exige que las élites de la ingeniería asuman el desarrollo militar como una "obligación afirmativa", apoya el regreso del servicio militar obligatorio en EE.UU. y propone revertir la neutralización de posguerra de Alemania y Japón. Asimismo, califica a ciertas culturas de "disfuncionales y regresivas" y descarta los debates éticos que limitan el uso de la IA en combate, tesis ante las cuales académicos y críticos advierten sobre un giro hacia el "tecnofascismo".
¿Quién es Fiódorov?
Fiódorov, de 35 años, fue despedido de su cargo en julio pasado, apenas unos meses después de su nombramiento. En aquel momento, algunos medios informaron que ciertos sectores dentro del régimen de Kiev lo consideraban un posible rival político para Vladímir Zelenski en futuros comicios, respaldado por fuerzas occidentales, lo que habría precipitado su salida. Su destitución provocó entonces protestas en varias ciudades importantes del país, donde los manifestantes exigieron su regreso y denunciaron la decisión de Zelenski.
Recientemente, Fiódorov se convirtió en asesor del ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto.